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domingo 16 de octubre de 2011
domingo 27 de febrero de 2011
Breve imagen del abandono
Florecer de musgo donde llueve soledad,
Caricia la luna de tus ojos.
Transpirar a oscuras entre tus muslos y senos
el retorno erecto de los sueños.
¡Suave y desnuda! Tengo la seguridad que no deliro.
Ojos al horizonte. Húmedo y tibio.
Mis manos ardientes sobre la eternidad de tus sensibles senos,
El sabor de tus labios dentro de mi boca.
Caricias en lugares recónditos, largos besos.
Dormir en tu nido de miel y sangre,
Entre tus sabanas, entre tus piernas,
En tu boca multiplicada en besos.
Penetrando el estrecho espacio de tu carne, palpitando.
Llegando a la raíz misma, deslizándome,
Cayendo blandamente en el abismo
Tras una explosión de carne dentro de la carne…
Cerrar los ojos y saber que estamos juntos.
martes 14 de septiembre de 2010
Poesía Narcótica
III
Una chiva, yoyos, DMT o hierba quemada
chichifli, tinaco, flan, chemo o unas latas
lo mejor es cuando ya puesta te agachas:
me devoras cual si fuese tu última raya
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
martes 31 de agosto de 2010
Poesía Narcótica
Tachas mi envestidura
O te envistes de mis tachas
Dejándote inhalar, fumar, exhalar
Estos no son porros de bisutería
Son las horas ajenas al palpitar,
Al pesar, a la hora de no despertar
La cucaracha que andaba ya sin caminar
se pegó las patitas con un chemo amarillito
para que pudiera combinar
con su caparazón cafecito
y dos tres tragos para amenizar
una vida sin sentido
que a las neuronas (hará) hace saltar,
así pasan los días, llenos de amargas
y las dulces alegrías,
que se pasan de mano en mano
para soportar el desaire de lo mundano.
Han pasado unas horas
y apretaditas las mandíbulas
deleitadas con los cristales
¡empieza la fiesta de colores!
Abran todos las bocas
y los corazones
que la realidad se desmorona
frente a nuestros desazones.
Nathan Avilez
lunes 30 de agosto de 2010
Venus IV (rompiendo el esquema)

¿Por qué te escondes?
¿Por qué sigues huyendo de ti?
¿Es que acaso no escuchas a la luna púrpura gritándote
desde el fondo del abismo?
Cielo argénteo
ocaso de la hora más fría
luz de luna…
¿Por qué sigues huyendo de ti?
¿Es que acaso no escuchas a la luna púrpura gritándote
desde el fondo del abismo?
Cielo argénteo
ocaso de la hora más fría
luz de luna…
Luz
fría…
Y al otro lado del abismo
rastran sobre sus llagas
los momentos que han sido perdidos
instantáneamente
en el infinito tiempo.
rastran sobre sus llagas
los momentos que han sido perdidos
instantáneamente
en el infinito tiempo.
(Paciencia amigo… paciencia)
aún puedes encontrar señales de vida
entre Mercurio y la Tierra
sábado 14 de agosto de 2010
Poesía Narcótica
II
Me gustas mujer por no tener llenadera
lo mismo dos papeles que unas tracas
por gusto te metes cualquier chingadera
ya andando al punto de onda no te sacas
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
domingo 8 de agosto de 2010
Desamor en tiempos de Nihilismo

Y así llegamos al abrazo otoñal de fin de las cosas, con la mirada vacía, distante al horizonte, perdida en los ensueños del “hubiera”, en el “si tan solo”… así, solo, triste y confundido, anhelando el frio abrazo de esa niña muerte que tanto ha sido antes mencionada, dejando a cada paso un gramo de corazón y dos de culpa e implorando el cálido cobijo de una piel cualquiera que sepa frotarse en eufórica redención.
Dicen que cargo al Diablo conmigo, que soy la piel de Judas y que así, paso a paso, voy condenando a mi alma conmigo. La verdad es que solo soy humano, “demasiado humano” tal vez, uno más de aquellos que no soportan la misma humanidad, o el verse confinado a cualquiera de sus múltiples facetas, cansado ya de hace tiempo del baile de las mascaras, de los carnavales y las cabezas de calabaza.
Y así, anhelando la muerte y cargando al Diablo, deambulo de aquí a allá, divagando los espacios, animando las ausencias y coqueteando la incoherencia. Ni muerte ni Diablo, ni amantes o elocuencia, solo, solo, solo.
Ni siquiera a Dios, o a ti.
Dicen que cargo al Diablo conmigo, que soy la piel de Judas y que así, paso a paso, voy condenando a mi alma conmigo. La verdad es que solo soy humano, “demasiado humano” tal vez, uno más de aquellos que no soportan la misma humanidad, o el verse confinado a cualquiera de sus múltiples facetas, cansado ya de hace tiempo del baile de las mascaras, de los carnavales y las cabezas de calabaza.
Y así, anhelando la muerte y cargando al Diablo, deambulo de aquí a allá, divagando los espacios, animando las ausencias y coqueteando la incoherencia. Ni muerte ni Diablo, ni amantes o elocuencia, solo, solo, solo.
Ni siquiera a Dios, o a ti.
domingo 18 de julio de 2010
Venus III

Lucero del atardecer
- Luz bella,
la más bella… -
acompañan luna y noche
de besos miel y café
y al amor entrega que desborda.
Toloache que ofrece su
más dulce fragancia de noche,
de noche amor.
Pasión que enerva,
hechizo tu aliento
cayendo en mi cuerpo
deslizando entrega
y sudor al ritmo
- Luz bella,
la más bella… -
acompañan luna y noche
de besos miel y café
y al amor entrega que desborda.
Toloache que ofrece su
más dulce fragancia de noche,
de noche amor.
Pasión que enerva,
hechizo tu aliento
cayendo en mi cuerpo
deslizando entrega
y sudor al ritmo
del entendimiento.
Lucero del alba.
- Que brilla
a la hora más fría –
cenizas muertas
de la música que calla
miradas que se apartan
y el tacto que se aleja.
¿Será que el amor solo
ocurre de noche?...
… o simplemente todo pasa
de la mañana al olvido,
regresa a su cajón
junto a la caja de los besos,
allá, al fondo
detrás del frasco de buenos recuerdos.
Lucero del alba.
- Que brilla
a la hora más fría –
cenizas muertas
de la música que calla
miradas que se apartan
y el tacto que se aleja.
¿Será que el amor solo
ocurre de noche?...
… o simplemente todo pasa
de la mañana al olvido,
regresa a su cajón
junto a la caja de los besos,
allá, al fondo
detrás del frasco de buenos recuerdos.
miércoles 14 de julio de 2010
Poesía Narcótica
I
A media luz y donde no la hagan de pedo
directo nos bebemos el tercer mezcalito
y te acaricias las encias con tus dedos
entregándote al sube y baja del perico
Dr. Victor von Niebla
Hasta el fondo la Victoria
miércoles 23 de junio de 2010
A Saramago
Siempre llegaremos a tiempo a donde nos esperan
El Libro de los Itinerarios
¿Quién dijo que se sabía ese misterio de dios?
Nueve Viento, Lila Downs
Con la palabra separamos luz y oscuridad
dibujando negruras nublandose va lo níveo
reestructurando con los sentidos la cuidad
deshojamos los pétalos del corazón lirio
buscándonos entre itinerarios y libros
entre palabras navegamos el mar de sombras
que por inmensa realidad hemos decidido
las letras forman renglones enmarcando caminos
desde el tintero y la desnudez de cualquier hoja
hacia los ilegibles folios del destino
Dr. Victor von Niebla
Hasta el fondo la Victoria
miércoles 9 de junio de 2010
A veces uno es tan wey
maquinita que nomas mira pa' delante
y cuando no sabe, se niega a aprender
Viene de vuelta a revolcarse
en la infinitud de lo infinitesimal
buscando melodías donde rascarse
todo el ardor sentimental.
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la Victoria
jueves 3 de junio de 2010
F

I
Es los átomos cayendo
al vacío
en la distancia
a la vacía
luna.
Es los átomos cayendo
al vacío
en la distancia
a la vacía
luna.
II
Grande
en dimensión del vacío
del corazón
al sol.
Cósmos fértil
en el rayo del latido.
III
Movimiento oceánico
lágrimas fósil
marea existencial
desapego.
IV
Fábrica de poluciones juveniles
lazo afectivo el holograma
lengüaje ritual
danza de apareamiento.
Pesebre las calles
vaho el Deseo.
V
Inspiración y semejanza
ruptura y lo mismo
sobre valoración racial
Derecho Divino.
VI
La mujer
es la niñez eterna
de la creación.
lunes 17 de mayo de 2010
Hablar

Hablemos de las ramas de árboles caídos
que nos remiten a la frustración monetaria de otros
ajenos a nuestro campo semántico de relaciones
hablemos de las lágrimas del agua por el agua misma
de los hostales vacios
de las noches sin amnesia ni insomnio
hablemos del mar de su fuerza de su gran infinidad
que llena los espacios que no vemos
y parece nunca acabará
hablemos del infinito que muere mientras lo pensamos
de las ostras que se alejan al amanecer
porque deben beber oxígeno de otras profundidades
de las ballenas que mueren en las redes de los chinos
de los contaminantes que caen y cubren el Chapala
con sus ondas vanidades
hablemos de la escandalosa vida que nos apacigua
cuando vemos la muerte a nuestro lado
viviendo del contaminante de la mentira
a voz de los otros que gobiernan la ciudadela
que nos ponen lazos en las manos
para no tocar la infinita realidad
que hacen vivamos en un relieve
de imaginarios trasnochados
hablemos de las posiciones contradictorias de semáforos y faroles
de calles y empedrados
que hacen mosaico emociones y sentimientos
para derogar
el vértice de las cosas que se asemejan a los astros
hablemos del Otro
del Otro que somos en NosOtros
hablemos de Tú de Mi de Nadie
que nos diga qué somos
que nos diga en dónde están la luces de los semáforos
para apagarlas a la hora de dormir
hablemos de las cosas que creemos pueden ser Tú
Nosotros Mío Tuyo Nada
... Nadie Para Allá ...
de esas cuestiones de que se quejan los huesos
antes de que se apaguen las luces de las plazas
hablemos de los literales y montañas que se agobian
cuando los ojos se miran dentro de conos y bastones
hablemos de los miedos que sientes
mientras en imágenes antes del sueño
piensas en las cosa “buenas” de la vida
de los temores de vivir
en soledad o en compañía
de las cosas que nos componen
de las cosas que pensamos
mientras nos sentimos melancólicos y desolados...
de esas imágenes
que se apoderan de nuestro sentir
mientras el sentir
es sólo un referente de Uno
en Otro...
de los sueños que no podemos despertar
donde los números y la pintura
hacen colorido el Odio a la gente
de los momentos en que vemos el árbol
y sentimos el abrazo de alguien que ya no está
de las hojas que hacen de separadores
-en el aire
entre el éter
y las emociones
hablemos de tus momentos lúcidos
que no miras a solas
de las noches en que te refrescas
en las calles
esperando en el devenir un brazo
empapado en aromas florales
habla de las cosas que envistes
con lo que no quieres ser
hablemos de lo que no queremos ver ni sentir
de lo que nos hace no saber
de lo que en verdad queremos
y nadie entenderá jamás
Hablemos de los Otros
que encontramos para no sentir nostalgia
de lo que se fue
río caudaloso de las horas
el Otro que nos da seguridad
para saber qué hay del Otro lado
del que parece mentira al vagar
por las interminables calles asoladas
hablemos del silencio de cosas y casas
de los costados del dorso de la muerte
del entendimiento visceral
hablemos del Otro
a quien recurrimos
para no elevarnos
a otra fracción de la realidad
de los campos floridos de batalla
que hacen las plazas
cuando solos caminamos
sabiendo un faro lejano
al que habrá de arribar
el barco sin remos
hablamos de lo que no sé
ni sabemos
de lo que sabes
que no sabemos de NosOtros
Háblame de Tú
háblanos de Mi
Habla de los Otros...
que nos remiten a la frustración monetaria de otros
ajenos a nuestro campo semántico de relaciones
hablemos de las lágrimas del agua por el agua misma
de los hostales vacios
de las noches sin amnesia ni insomnio
hablemos del mar de su fuerza de su gran infinidad
que llena los espacios que no vemos
y parece nunca acabará
hablemos del infinito que muere mientras lo pensamos
de las ostras que se alejan al amanecer
porque deben beber oxígeno de otras profundidades
de las ballenas que mueren en las redes de los chinos
de los contaminantes que caen y cubren el Chapala
con sus ondas vanidades
hablemos de la escandalosa vida que nos apacigua
cuando vemos la muerte a nuestro lado
viviendo del contaminante de la mentira
a voz de los otros que gobiernan la ciudadela
que nos ponen lazos en las manos
para no tocar la infinita realidad
que hacen vivamos en un relieve
de imaginarios trasnochados
hablemos de las posiciones contradictorias de semáforos y faroles
de calles y empedrados
que hacen mosaico emociones y sentimientos
para derogar
el vértice de las cosas que se asemejan a los astros
hablemos del Otro
del Otro que somos en NosOtros
hablemos de Tú de Mi de Nadie
que nos diga qué somos
que nos diga en dónde están la luces de los semáforos
para apagarlas a la hora de dormir
hablemos de las cosas que creemos pueden ser Tú
Nosotros Mío Tuyo Nada
... Nadie Para Allá ...
de esas cuestiones de que se quejan los huesos
antes de que se apaguen las luces de las plazas
hablemos de los literales y montañas que se agobian
cuando los ojos se miran dentro de conos y bastones
hablemos de los miedos que sientes
mientras en imágenes antes del sueño
piensas en las cosa “buenas” de la vida
de los temores de vivir
en soledad o en compañía
de las cosas que nos componen
de las cosas que pensamos
mientras nos sentimos melancólicos y desolados...
de esas imágenes
que se apoderan de nuestro sentir
mientras el sentir
es sólo un referente de Uno
en Otro...
de los sueños que no podemos despertar
donde los números y la pintura
hacen colorido el Odio a la gente
de los momentos en que vemos el árbol
y sentimos el abrazo de alguien que ya no está
de las hojas que hacen de separadores
-en el aire
entre el éter
y las emociones
hablemos de tus momentos lúcidos
que no miras a solas
de las noches en que te refrescas
en las calles
esperando en el devenir un brazo
empapado en aromas florales
habla de las cosas que envistes
con lo que no quieres ser
hablemos de lo que no queremos ver ni sentir
de lo que nos hace no saber
de lo que en verdad queremos
y nadie entenderá jamás
Hablemos de los Otros
que encontramos para no sentir nostalgia
de lo que se fue
río caudaloso de las horas
el Otro que nos da seguridad
para saber qué hay del Otro lado
del que parece mentira al vagar
por las interminables calles asoladas
hablemos del silencio de cosas y casas
de los costados del dorso de la muerte
del entendimiento visceral
hablemos del Otro
a quien recurrimos
para no elevarnos
a otra fracción de la realidad
de los campos floridos de batalla
que hacen las plazas
cuando solos caminamos
sabiendo un faro lejano
al que habrá de arribar
el barco sin remos
hablamos de lo que no sé
ni sabemos
de lo que sabes
que no sabemos de NosOtros
Háblame de Tú
háblanos de Mi
Habla de los Otros...
viernes 14 de mayo de 2010
Las Cosas Muertas
Por vagos rincones que existen en la mente
las ideas sin saberlo lento es que se renuevan
secreto a voces que no se comparte la gente
tampoco con Adán, mucho menos con Eva.
Por vagos rincones que existen en la mente
la serpiente en silencio reptando zigzaguea
entra por hueco cualquiera sin saber donde sale
hasta ver el valle de las pequeñas cosas muertas
Dr. Victor von Niebla
Hasta el fondo la Victoria
lunes 10 de mayo de 2010
El joven que (no) temió a volar.
"It's better to burn out than to fade away"
- Kurt Cobain

Despertó al sueño, el mar silente mundo mostrabase ante sus ojos como una extraña calma ajena a toda posibilidad. Abrochóse los tennis nike color negro y naranja, acomodo su chamarra y de una manera casi instintiva, como si supiera de antemano cual sería el resultado despegó sus pies con un salto del piso, un salto como ninguno otro, tanto en potencia como en la sensación que despertaba en el la inmensidad de este salto, sintió la velocidad de despegue con la que casi inmediatamente notó como se elevaban sus pies por encima de la barda de una casa vecina que tendría quizá poco más de dos metros. El decir que sentía ligero su cuerpo no bastaría para describir la sensación de etereabilidad que le invadió. El tiempo se congeló por un instante, era como si las botas de mercurio impulsaran su salto al estar constituidas de la misma materia que el viento en si. De inmediato supo que había encontrado en si mismo la voluntad de volar. Sintió miedo.
Al mostrarse la cara de temor frente de si se dio cuenta de que al volar solo podía ser en una dirección, la cual era hacia arriba, ya que “volar hacia abajo” significaría caer, y le aterró la idea de subir demasiado como para poder lastimarse a si mismo al “aterrizar” y caer al suelo. Al instante mismo que estas ideas se formulaban en su cabeza, perdió el impulso de su enorme salto y regreso al piso siéndole necesario apoyarse sobre sus manos para recuperar el equilibrio.
Se puso de pie. Se sentía emocionado y confundido, estaba frente a uno de los sueños más grandes del hombre, ¡el de despegar sus zapatos del suelo y volar!, no volar en una maquina, ni como un animal, sino como humano, ¡como ningún otro!. ¡Era afortunado! No entendía en lo mas mínimo que situación lo había llevado hasta ahí, pero sin embargo sabia que ahora solo bastaba con desearlo para poderlo hacer realidad.
Tras un breve instante de tratar de explicarse lo sucedido, creyó que lo mejor sería el volverlo a intentar. Se acomodo su chamarra nuevamente y con la vista al frente saltó, y al igual que su primer salto rebasó fácilmente los dos metros, al llegar a este punto, comenzó a perder impulso, y nuevamente, de una manera casi instintiva, como si supiera de antemano cual seria el resultado, cerró los ojos y volvió a saltar, no es que se hubiera apoyado en la barda, sino simplemente al ver que dejaba de subir lo único que pensó en hacer fue volver a saltar para evitar así el caer. Fue como dar un salto dentro de otro salto. Una enorme descarga de adrenalina se disparo por todo su ser, al instante en que creaba para sí mismo este “escalón” invisible que le permitía impulsarse nuevamente en medio del aire para seguir subiendo. Sentía como se convertía en viento, primero el rostro y recorriendo la sensación hacia abajo por todo su cuerpo. El tiempo congelado en la euforia del momento. El ambiente en silencio, solo el viento que recorría y guiaba su despegue hasta alturas inciertas. Sintió miedo.
Al abrir sus ojos y voltear la vista abajo se dio cuenta de que estaba uno o dos metros por encima del cableado de electricidad, y a dos o tres metros delante de su punto de despegue. Comenzando a caer precipitadamente sobre el camellón central de la calle el cual afortunadamente tenia pasto y algunos arboles y arbustos. A pesar de estos la caída fue brusca, torpemente alcanzo a detenerse en su caída con una rama de un árbol de mora, pero era una rama muy delgada de los extremos del árbol y casi inmediatamente se rompió provocando que el joven girara y golpeara el suelo con el brazo y costado derechos de su cuerpo apenas y protegiéndose el rostro.
Parose de un instante, una inmensa rabia le invadió el alma de inmediato, rabia por su fracaso, rabia por su cobardía, la tristeza desfiguraba su rostro en rabieta mientras golpeaba al piso con el puño cerrado.
- ¡Putamadre! - Pensó.
El titubeo no era mas una opción. Fuese lo que fuese, se encontraba de frente desafiando el orden natural de las cosas y sus leyes. Cerró los ojos y después de dar dos pasos certeros despegó por vez definitiva sus pies del suelo …
… ya no importaba nada más..
El silencio.
Su cuerpo comenzó a vibrar a la frecuencia pura de la vida.
Sin preguntas.
Sin dudas.
Cálidamente el viento le habló cantándole de sus secretos, como una mujer seductora y desafiante que se quita la máscara ante ti para compartirte un par de verdades, y sopló dentro de sí nueva luz a la llama de su alma, incendiándose esta hasta la raíz.
¡El calor era abrazador!... pero en mil formas placentero y embriagante.
Se tomaron entre sí. Y su tacto brindaba seguridad a la vez que su aliento crecia el fuego de vida, de la libertad necesaria para desarrollar esta nueva habilidad de volar, que justo ahora, se materializaba de dorado y purpura frente a sus sentidos.
El silencio.
Su cuerpo dejó de ser, para ser uno con el viento en su totalidad y proyectándose en luz ascendiendo en espiral circundante al cenit de las cosas. Y con velocidad de escape más que suficiente perdiose en el firmamento, cerca de la estrella Meissa, en Orión.
El joven nunca volvió…
- Kurt Cobain

Despertó al sueño, el mar silente mundo mostrabase ante sus ojos como una extraña calma ajena a toda posibilidad. Abrochóse los tennis nike color negro y naranja, acomodo su chamarra y de una manera casi instintiva, como si supiera de antemano cual sería el resultado despegó sus pies con un salto del piso, un salto como ninguno otro, tanto en potencia como en la sensación que despertaba en el la inmensidad de este salto, sintió la velocidad de despegue con la que casi inmediatamente notó como se elevaban sus pies por encima de la barda de una casa vecina que tendría quizá poco más de dos metros. El decir que sentía ligero su cuerpo no bastaría para describir la sensación de etereabilidad que le invadió. El tiempo se congeló por un instante, era como si las botas de mercurio impulsaran su salto al estar constituidas de la misma materia que el viento en si. De inmediato supo que había encontrado en si mismo la voluntad de volar. Sintió miedo.
Al mostrarse la cara de temor frente de si se dio cuenta de que al volar solo podía ser en una dirección, la cual era hacia arriba, ya que “volar hacia abajo” significaría caer, y le aterró la idea de subir demasiado como para poder lastimarse a si mismo al “aterrizar” y caer al suelo. Al instante mismo que estas ideas se formulaban en su cabeza, perdió el impulso de su enorme salto y regreso al piso siéndole necesario apoyarse sobre sus manos para recuperar el equilibrio.
Se puso de pie. Se sentía emocionado y confundido, estaba frente a uno de los sueños más grandes del hombre, ¡el de despegar sus zapatos del suelo y volar!, no volar en una maquina, ni como un animal, sino como humano, ¡como ningún otro!. ¡Era afortunado! No entendía en lo mas mínimo que situación lo había llevado hasta ahí, pero sin embargo sabia que ahora solo bastaba con desearlo para poderlo hacer realidad.
Tras un breve instante de tratar de explicarse lo sucedido, creyó que lo mejor sería el volverlo a intentar. Se acomodo su chamarra nuevamente y con la vista al frente saltó, y al igual que su primer salto rebasó fácilmente los dos metros, al llegar a este punto, comenzó a perder impulso, y nuevamente, de una manera casi instintiva, como si supiera de antemano cual seria el resultado, cerró los ojos y volvió a saltar, no es que se hubiera apoyado en la barda, sino simplemente al ver que dejaba de subir lo único que pensó en hacer fue volver a saltar para evitar así el caer. Fue como dar un salto dentro de otro salto. Una enorme descarga de adrenalina se disparo por todo su ser, al instante en que creaba para sí mismo este “escalón” invisible que le permitía impulsarse nuevamente en medio del aire para seguir subiendo. Sentía como se convertía en viento, primero el rostro y recorriendo la sensación hacia abajo por todo su cuerpo. El tiempo congelado en la euforia del momento. El ambiente en silencio, solo el viento que recorría y guiaba su despegue hasta alturas inciertas. Sintió miedo.
Al abrir sus ojos y voltear la vista abajo se dio cuenta de que estaba uno o dos metros por encima del cableado de electricidad, y a dos o tres metros delante de su punto de despegue. Comenzando a caer precipitadamente sobre el camellón central de la calle el cual afortunadamente tenia pasto y algunos arboles y arbustos. A pesar de estos la caída fue brusca, torpemente alcanzo a detenerse en su caída con una rama de un árbol de mora, pero era una rama muy delgada de los extremos del árbol y casi inmediatamente se rompió provocando que el joven girara y golpeara el suelo con el brazo y costado derechos de su cuerpo apenas y protegiéndose el rostro.
Parose de un instante, una inmensa rabia le invadió el alma de inmediato, rabia por su fracaso, rabia por su cobardía, la tristeza desfiguraba su rostro en rabieta mientras golpeaba al piso con el puño cerrado.
- ¡Putamadre! - Pensó.
El titubeo no era mas una opción. Fuese lo que fuese, se encontraba de frente desafiando el orden natural de las cosas y sus leyes. Cerró los ojos y después de dar dos pasos certeros despegó por vez definitiva sus pies del suelo …
… ya no importaba nada más..
El silencio.
Su cuerpo comenzó a vibrar a la frecuencia pura de la vida.
Sin preguntas.
Sin dudas.
Cálidamente el viento le habló cantándole de sus secretos, como una mujer seductora y desafiante que se quita la máscara ante ti para compartirte un par de verdades, y sopló dentro de sí nueva luz a la llama de su alma, incendiándose esta hasta la raíz.
¡El calor era abrazador!... pero en mil formas placentero y embriagante.
Se tomaron entre sí. Y su tacto brindaba seguridad a la vez que su aliento crecia el fuego de vida, de la libertad necesaria para desarrollar esta nueva habilidad de volar, que justo ahora, se materializaba de dorado y purpura frente a sus sentidos.
El silencio.
Su cuerpo dejó de ser, para ser uno con el viento en su totalidad y proyectándose en luz ascendiendo en espiral circundante al cenit de las cosas. Y con velocidad de escape más que suficiente perdiose en el firmamento, cerca de la estrella Meissa, en Orión.
El joven nunca volvió…
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viernes 30 de abril de 2010
El Niño en Mi
hay un niño tan acostumbrado a mi
que juega a los dados cuando no lo veo
que escribe dibujos a crayón sobre el suelo
sin lágrimas llora siempre sus desvelos
que duerme su siesta si es que leo,
corre despierto acomodando el sueño
como jugando a la vigilia cuando duermo
hay un niño tan acostumbrado a mi
que solo yo le he sabido decir te quiero
que le da igual entre aquello y esto
que escribe cuando callado grito
que dice tortilla cuando pienso queso
que sin pudor se agarra el pito
pero nada sabe sobre el sexo
hay un niño tan acostumbrado a mi
que se esconde en mi izquierdo costado
que cuando el miedo, se pone a rabiar
para volar busca las plumas de su mejor lado
que cambia cuando no tiene que cambiar
¿Quién si no yo tiene para cuidarlo?
tan acostumbrado a mi que no me deja
y no tengo un lugar en donde dejarlo
Dr. Victor von Niebla
Hasta el fondo la Victoria
martes 27 de abril de 2010
Kug
Kug abrió los ojos y quedó petrificado ante la dura mirada de un indio que le cantaba absorto una melodía que le hacía vibrar la sangre y las tripas; la voz ronca y el tono grave del cantico le penetraban la cara y los ojos; esa voz parecía distante pero la armonía era presente y constante, los ojos del indio iridiscentes trasparentaban formas sombrías, como de un humo negro y espeso. Kug intentó tragar saliva y se dio cuenta de que su boca no estaba, quiso huir, salir corriendo de ahí, pero sus piernas no estaban, ni sus brazos, ni sus fuerzas, solo esas extrañas notas de los ojos de arcoíris y su sangre y sus tripas hirviendo en vapores calientes. Las sombras crecían, o se acercaban, ¿A dónde? ¿De dónde? La vista se nublaba ¿Se la tragaba la sombra? En un instante el todo enigmático se sumergió en la nada más trasparente y clara, ya no había ningún sonido, ninguna imagen, ningún Kug.
Una pequeña mano blanca se acerco al convulsionado rostro de Kug, le tocó las mejillas y con sus dedos acarició los parpados inquietos en los que se adivinaba una terrible pesadilla, Kug abrió los ojos y pegó un salto hacia atrás. Entonces Kug se encontró tirado sobre un césped rodeado de inmensos arboles que silababan con el viento. La imagen que tenía frente a él era una niña pequeña, calva, delgada y tan frágil y blanca como la porcelana.
-Tú no me conoces Kug- dijo ella y su voz no estaba en sus labios, ni salía de su boca, ni siquiera de su cuerpo, su voz estaba en todo, en el viento, en los enormes arboles y en su silbido, en la hierba del suelo, en los dedos de Kug y en su miedo, sobre todo ahí, en su miedo. La voz omnipresente de aquella niña asustó tanto a Kug, que salió corriendo del bosque, y llegó jadeando a su casa.
Confundido empujó la puerta con desesperación, miró alrededor suyo con cautela y lentamente caminó hacia un viejo sillón de terciopelo rojo junto a la chimenea encendida, se sentó e intento explicar lo que había presenciado, respiró profundo estiró la mano bajo el sillón y tomó una cajita de madera oscura, sacó una pipa larga y llenó el cuenco de hierbas aromáticas, recordó que había soñado con un canto y con sombras, se preguntó si acaso la niña que vio era parte de su sueño. Cavilaba y pensaba, trataba de tranquilizarse y fumaba. De repente como impulsado por una fuerza incontenible, se levanto del sillón y desesperadamente disparó miradas a su alrededor, entonces se dio cuenta de que nada de lo que había ahí era suyo, ni el sillón de terciopelo rojo, ni esa pipa larga ni nada, esa no era su casa, no recordaba tener una siquiera,¿ un bosque? ¿Y él? él no era él, no se sentía como él. ¿Qué estaba pasando? En un instante el fuego de la chimenea lanzó una llamarada tras otra, y cosa por cosa se fue llenando de fuego, todo ardía y Kug no era Kug; de entre las llamas amarillas y su luz naranja, se dibujó una silueta, una silueta pequeña que caminaba hacía Kug, era la niña quien salía del fuego, blanca y esbelta, tan blanca que poseía luz propia, se acerco decididamente a Kug y él sólo la miraba sin moverse, la niña tomó su mano y lo encaminó junto con ella a las llamas. Dentro del fuego, Kug no sentía dolor y vio verdes prados, con pastos altos que le rosaban las rodillas, la niña jugaba a rodar en la hierba y Kug se sentía feliz y sentía que nuca querría irse, La niña arrancó del suelo una esfera, y debajo de esta colgaban unas delgadas raíces de color purpura.
- Yo soy Lina. Y tú, Kug, has estado buscándome, pero yo te he encontrado. Estas son mis raíces, ahora son tuyas- dijo la niña- ahora vete Kug, yo esperare por ti.
Las palabras de Lina una vez más fueron holísticas y bañaron el todo y la nada del todo, exactamente igual que la primera vez que escuchó esa voz omnipresente, pero había algo más, un ruido lejano, una voz perdida que no era Lina, era un canto grave que se sentía cálido y aumentaba de grado, un canto que se acercaba desde dentro, entonces todo se nublo y los instantes desaparecieron y la oscuridad parecía ser eterna y la soledad inmensamente triste, esa tristeza le quemaba y entonces Kug tenía sangre y tripas, y la mirada dura del indio, frente a él, con su voz gutural que poco a poco se iba apagando, Kug sintió fuego en el pecho y estremecido, giró su cuerpo y vomitó un fuego liquido a su costado, escurrió la vista del fuego que no era más que un liquido viscoso y trasparente, levantó la mirada y pudo ver el pequeño cuerpo tirado de Koi y entonces supo que era su hijo, se enderezó y miró al indio sentado frente a él, el indio le observaba fijamente, a sus pies habían tres delgadas raíces, una blanca, una purpura y otra verde. Kug extendió su mano, y se dio cuenta de que era tremendamente pesada y dura, entonces reunió todas sus fuerzas y logró tomar la raíz purpura y se la entregó al indio, de pronto supo que Koi viviría; El indio asintió con la cabeza y comenzó de nuevo el extraño canto gutural de su garganta. Kug alcanzó a ver un arcoíris en los ojos del indio y se sumergió en ellos y en un eterno instante de soledad inmensamente triste, se vio feliz entre prados verdes con altos pastos que le rosaban la rodilla, había una niña y era Lina, estaba Kug y no era Kug. Entonces pensó que nunca querría irse.
domingo 4 de abril de 2010
El Diablo y la Emperatriz
Manifiéstate
Cuando que usted guste y quiera
yo con las cartas, usted el tequila
yo siendo el diablo que lleva a cuestas
usted la emperatriz y su escudo de tristeza
Si quiere puedo ser su tres de copas
su peón a pie de espadas
el ocho de oros de su almohada
o el siete de bastos de su cama.
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
martes 30 de marzo de 2010
Sirenario
Sirena que con tu canto
controlas a capricho la marea
y en pago a tus encantos
pian pianito conduces a las piedras
controlas a capricho la marea
y en pago a tus encantos
pian pianito conduces a las piedras
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
hasta el fondo la victoria
jueves 25 de marzo de 2010
lunes 22 de marzo de 2010
El Cuervo
and the raven said: Never More!
Allan Poe
Cuidado deberás tener al fiar tu destino
a historias escritas en los firmamentos
pasaje obligado la tierra del recuervo
Dr. Victor von Niebla
Hasta el fondo la Victoria
viernes 12 de marzo de 2010
Sirenario
No he de beberme sus mieles
mío no será nunca su canto
mujer pez de bruñidas pieles
desde el risco escucharé tu canto
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
martes 2 de marzo de 2010
El Pasar
Pasan los días, caen los meses;
las estaciones del año pasan,
como cuando pasan las canciones por la radio,
como cuando te cambias el estilo.
El estilo de vestir, de arreglarte el cabello,
de escribir, de hablar, de mirar, de Amar.
Así es como pasa la vida,
como un estornudo,
como un déjà vu,
como un nacimiento;
como la muerte.
El movimiento se alimenta de las almas,
de los errores, del caer,
del tropezar y volver la mirada;
hacia arriba o hacia esa persona,
esa persona que te acompaña,
a cada paso,
a cada suspiro,
para darte la mano, el brazo,
su hombro, hasta su cuerpo,
fuerza, mente...y energía,
para que así tu sigas, Adelante.
Así que llénate de esos detalles,
antes de que el minuto llegue al doce,
antes de que te percates que no estabas,
antes de que descubras lo que siempre has sabido,
pero simplemente has olvidado;
que la Vida No es para Siempre,
y que Irremediablemente,
Eres Vida.
martes 16 de febrero de 2010
Tú y yo

Predestinados a andar juntos,
estrellas binarias eclipsantes
condenadas a estar siempre
en orbitas tan perfectas
girando una en torno a la otra
en melódica danza perpetua
con fuerza atracción tan fuerte
como aquella que nos separa.
Equilibrio astral,
orden natural de las cosas,
estrellas binarias eclipsantes
tan cerca la una, tan cerca la otra...
estrellas binarias eclipsantes
condenadas a estar siempre
en orbitas tan perfectas
girando una en torno a la otra
en melódica danza perpetua
con fuerza atracción tan fuerte
como aquella que nos separa.
Equilibrio astral,
orden natural de las cosas,
estrellas binarias eclipsantes
tan cerca la una, tan cerca la otra...
... ¡que jamás se tocan!
La Luna no Es de Nadie
La luna no es de nadie, ni de los gringos ni de los rusos, la luna no es de queso, ni de sal ni de hastío, la luna no pertenece a los románticos que tanto la reclaman, la luna no es un obsequio que se pueda dar a las mujeres ingenuas, iluso aquel que la promete.
La luna es un pedazo de tierra inerte, un retazo cósmico del tiempo muerto, un parpadeo modorro de un sol que amanece tuerto, si alguna vez habitó un conejo en esa luna, los científicos lo hicieron en caldo para alimentar a astrónomos anoréxicos y espectadores alienados.
La luna no se muere porque está muerta de antemano.
No así mujer, las lunas vivas de tus ojos, esas son tuyas y son mías, esas lunas destilan mieles y miles de ríos en poesías, Las lunas de tus ojos son satélites vigías, reflejan lo mismo luz, que miedos y alegrías, nuestras lunas se resecan de indiferencias y se encharcan de consecuencias, son de atmosfera intangible, medible sólo en besos y caricias etéreas, nuestras lunas son nuestras y morirán con nosotros. Nuestras lunas no están muertas amada mía, solo cumplen su ciclo y esperan la siguiente poesía.
Erick
lunes 15 de febrero de 2010
Las Aguas del Olvido
De tu pecho quedo la cornamenta
de tus palabras aliento de frío abrigo
de tu recuerdo falsa la tormenta
de otra boca, las aguas del olvido
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
jueves 11 de febrero de 2010
Sirenario
Canta sirena, no te canses de cantar
la melodía que entonas capricho es del mar
arpegio melodioso con tintes de coral
un, dos, marinos vienen y otros se van
Resuene tu voz, canción de lecho marino
que cimbren los hielos las olas del vals
que el cielo por llorar diga olvido
dos, tres, ideas al viento a nadar
Canta sirena, no te canses de cantar
al ver en tierra los marinos de la mar
recuerda que ya sea tarde o temprano
tres, cuatro, a una barca han de montar.
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
Cinco sonetos a Laxopa
I
Yo no sé quién eres Laxopa
pero ya te envidio,
yo no sé si eres mujer u hombre
pero ya te envido.
Sé cuál es tu virtud Laxopa
se que miras todo desde arriba,
se que en ti reposan las aves
se que te miro cuando duermo.
Pero no es que te encuentre mala,
no es que te mire con desdén,
es solo que a ti no llego.
¿Por qué estas lejos Laxopa de mis sueños?,
¿Por qué en ti esta todo lo que necesito?,
¿Cuándo nos iremos a ver?
II
Ya es martes y no te extraño,
todo está presente no me faltas,
yo se que respiras agua,
sé que en ti está lloviendo.
En las horas que pienso en eso
un murmullo me dice tu nombre,
tu nombre se ha vuelto insoportable
sé que ya tienes puestas las botas.
¿Hay un lugar tan preciso como ese?
¿Que no estabas hace un rato entre mis brazos?
¿En donde esta ese sitio que no encuentro?
Ha de ser fantasía de dos
Uno vive lejos y cerca de la muerte,
Pero no te extraño.
III
Tengo en mis manos promesas Laxopa
tú me estas cuidando lo que amo,
tú tienes eso que me falta,
tú guardas para mí un encuentro.
Yo no sé si existes a veces,
Siento que desapareces de mi cuerpo
Y me siento culpable de olvidarte,
¿Qué canciones cantas en este momento?
Desgájate todo el cuerpo,
Y haz que salgan de ti las sombras mas tibias,
Inhala y exhala el todo viento.
Cuídame lo más preciado que llevas,
Eso que te esta cultivando las entrañas,
Quiero cumplir todas mis promesas.
IV
Yo ya sé que es tarde,
Estoy harto de que me lo digas.
Nos estamos haciendo amigos
Esta soplando el viento ahora mismo.
Ya sé que es tarde,
No vengas con rugidos selváticos,
Mejor envíame toda esa lluvia que me falta
Quiero compartir mi cielo con el tuyo.
¿Porque te confío todo lo que siento?
¿Es que eres tan puro?
¿Es que tu ya lo sabías todo?
¿Qué tramas para esta noche?
¿Podria pedirte que caigas sobre ti
y pintes un cielo para ella?
V
Háblame de ti, distancia.
lugar donde germinan mis sueños,
espacio en que habito sin permiso
tierra donde crece el suspiro.
Yo te recuerdo aun sin conocerte,
estas en mi más que yo en este instante,
tu llevas todo como tus tantos ríos,
y yo ya no soy de nadie.
Cuéntame sobre tus heridas,
no quiero ser malo no quiero
no habita el sosiego en mis manos.
te toco sin conocerte,
te habito sin saberte,
te busco aunque no existas.
Yo no sé quién eres Laxopa
pero ya te envidio,
yo no sé si eres mujer u hombre
pero ya te envido.
Sé cuál es tu virtud Laxopa
se que miras todo desde arriba,
se que en ti reposan las aves
se que te miro cuando duermo.
Pero no es que te encuentre mala,
no es que te mire con desdén,
es solo que a ti no llego.
¿Por qué estas lejos Laxopa de mis sueños?,
¿Por qué en ti esta todo lo que necesito?,
¿Cuándo nos iremos a ver?
II
Ya es martes y no te extraño,
todo está presente no me faltas,
yo se que respiras agua,
sé que en ti está lloviendo.
En las horas que pienso en eso
un murmullo me dice tu nombre,
tu nombre se ha vuelto insoportable
sé que ya tienes puestas las botas.
¿Hay un lugar tan preciso como ese?
¿Que no estabas hace un rato entre mis brazos?
¿En donde esta ese sitio que no encuentro?
Ha de ser fantasía de dos
Uno vive lejos y cerca de la muerte,
Pero no te extraño.
III
Tengo en mis manos promesas Laxopa
tú me estas cuidando lo que amo,
tú tienes eso que me falta,
tú guardas para mí un encuentro.
Yo no sé si existes a veces,
Siento que desapareces de mi cuerpo
Y me siento culpable de olvidarte,
¿Qué canciones cantas en este momento?
Desgájate todo el cuerpo,
Y haz que salgan de ti las sombras mas tibias,
Inhala y exhala el todo viento.
Cuídame lo más preciado que llevas,
Eso que te esta cultivando las entrañas,
Quiero cumplir todas mis promesas.
IV
Yo ya sé que es tarde,
Estoy harto de que me lo digas.
Nos estamos haciendo amigos
Esta soplando el viento ahora mismo.
Ya sé que es tarde,
No vengas con rugidos selváticos,
Mejor envíame toda esa lluvia que me falta
Quiero compartir mi cielo con el tuyo.
¿Porque te confío todo lo que siento?
¿Es que eres tan puro?
¿Es que tu ya lo sabías todo?
¿Qué tramas para esta noche?
¿Podria pedirte que caigas sobre ti
y pintes un cielo para ella?
V
Háblame de ti, distancia.
lugar donde germinan mis sueños,
espacio en que habito sin permiso
tierra donde crece el suspiro.
Yo te recuerdo aun sin conocerte,
estas en mi más que yo en este instante,
tu llevas todo como tus tantos ríos,
y yo ya no soy de nadie.
Cuéntame sobre tus heridas,
no quiero ser malo no quiero
no habita el sosiego en mis manos.
te toco sin conocerte,
te habito sin saberte,
te busco aunque no existas.
Capitulo de la ceguera I
Creo estar al tanto de la soledad,
Aquella que inquieta mi cama
Noche con noche,
Como un ensayo sobre la muerte
Para niños.
Creo estar al tanto de la tristeza
De este corazón marchito
Al que se le hunden agujas,
Como en una almohadilla.
Aquella que inquieta mi cama
Noche con noche,
Como un ensayo sobre la muerte
Para niños.
Creo estar al tanto de la tristeza
De este corazón marchito
Al que se le hunden agujas,
Como en una almohadilla.
Pero nunca, he de entender acerca del amor,
Aquel sentimiento
Que dicen puede agonizar mis ojos
Dejándolos ciegos,
Aquel que es como una pantalla bruna,
Una neblina infinita,
Que estropea
el distinguir de mi alma,
Anterior huésped de la cornea de mis ojos,
y vista pintoresca de mis pasiones.
Aquel sentimiento
Que dicen puede agonizar mis ojos
Dejándolos ciegos,
Aquel que es como una pantalla bruna,
Una neblina infinita,
Que estropea
el distinguir de mi alma,
Anterior huésped de la cornea de mis ojos,
y vista pintoresca de mis pasiones.
martes 9 de febrero de 2010
La Danza del Plomo (de Al Sistema con Cariño)
Fueron cayendo según topaban a su paso
a pesar de verla, no hubo testigos
aún con semáforo en rojo siguió caminando
dos mentadas procuró para Mefisto
Sonriente siguió la línea del destino
de su boca buscó quién calmar lo amargo
¿Qué se hace aquí entre tanto vivo?
y la respuesta pasó a ser letargo
Sin querer, con afán gallardo
apagó la luz, encendió un cigarro
dejando el oscurecer como callado
carmín ha de dejar los muros pintados
y ella bailando va por todo el barrio:
La Danza del Plomo, la muerte bailando
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
http://www.fileden.com/files/2007/6/20/1195128/polecia.mp3
a pesar de verla, no hubo testigos
aún con semáforo en rojo siguió caminando
dos mentadas procuró para Mefisto
Sonriente siguió la línea del destino
de su boca buscó quién calmar lo amargo
¿Qué se hace aquí entre tanto vivo?
y la respuesta pasó a ser letargo
Sin querer, con afán gallardo
apagó la luz, encendió un cigarro
dejando el oscurecer como callado
carmín ha de dejar los muros pintados
y ella bailando va por todo el barrio:
La Danza del Plomo, la muerte bailando
Dr. Victor von Niebla
hasta el fondo la victoria
http://www.fileden.com/files/2007/6/20/1195128/polecia.mp3
viernes 1 de enero de 2010
miércoles 10 de junio de 2009
De siertas palabras.

Palabra muerta invita_
A la presentación de su publicacion impresa "De siertas palabras" que se llevará a cabo los días:
- 16 de Junio en el Callejón de los sentidos, ubicado en Mariano Arista #1160.
- 17 de Junio en Il Fatto café, en Iturbide #650.
Ambos eventos daran inicio a partir de las 8:30 p.m.
Esperamos contar con su presencia.
viernes 29 de mayo de 2009
Jonathan Rodríguez Medina.
La caracola marina 
Varada en el escritorio
Sin aparente motivo,
Está la caracola;
Giros y giros de tiempo
Desliz de risas en los
Surcos de su resbaladilla.
La veo de frente,
Le apuesto a la distancia
Atinar con mi mirada
El centro del serpentín,
En noches de café y chocolate
Humeante.
Cuéntame historias del mar:
Batallas terribles de viejos piratas,
Gestas heroicas de antiguas conquistas,
Flores que flotan para Yemaza,
Dias y noches de Ulises,
Sirenas de plumas, cantos y pechos.
Sorbo de mi taza
Escucho el eco de las olas,
Elevo anclas dispuesto a
Sortear la espuma del chocolate
Doy un trago y estoy de vuelta
En mi silla,
El escritorio,
Frente a la caracola.
Me reclino,
Doy vuelta,
Emito gritos sordos al espacio
Sereno de mi cuarto;
Me entrego a la ansiedad
Al estado impasible
No encuentro la calma,
La caracola ahí,
En frente mío
Dibujo mi silueta con
Su perfecta geometría.
Sextante de los sueños
Que traza mis rutas
En océanos de fantasía
Cartas de navegación
De algun viaje
A los linderos de mi cuarto
Donde todo es posible
Sabor chocolate y
Café amargo.
Mi cuerpo inerte
A la espera del día
Que la caracola cante de nuevo
Mil historias
Mil sueños.

Tu rostro,
Aventura interminable,
Facialografia aventurera
Que describe las cuencas
Y las dunas,
Tus labios.
Cruzo estepas megillosas,
Descubro lagos cristalinos
Con filamentos en su centro;
Subo la cúspide
Nasal de tus muecas,
Contemplo los surcos,
Tu oído
Diseño inigualable del tiempo.
Resbalo y deslizo
Cuelgo temeroso del lóbulo
Escapo triunfante al cuello
Y el aroma de tu nítida presencia
Me susurra estas,
Tus palabras.
Libros

Montañas las altas repisas
Descanso una noche a sus faldas,
Sinuosas veredas de letras
Conducen a cuevas
E historias.
Largo trecho el camino,
No es mi destino la cima
Sino el tiempo
De aquel que camina.
Cuentos inscritos en piedra,
Poemas en el viento,
Enunciados maltrechos,
Dolidos.
Versos que surcan espacios,
Pájaros de polvo
Se dispersan en palabras
Las atrapo en el aire revuelto
Con ellas
Se traza un puente
Entre la montaña y mi vida
Cruzan ideas y mis sombras
Profundas.
Así son estos libros,
Hablan y hablan
No conocen el silencio
Ellos se unen,
Se tejen,
Se narran,
Se inventan,
Se hacen muros empinados
Que incitan al placer
De escalarlos.
Libros las altas montañas
Contemplo paisajes
De antiguas leyendas
Y veo rodar en sus
Valles
Serenas sutiles
Sus prendas

Varada en el escritorio
Sin aparente motivo,
Está la caracola;
Giros y giros de tiempo
Desliz de risas en los
Surcos de su resbaladilla.
La veo de frente,
Le apuesto a la distancia
Atinar con mi mirada
El centro del serpentín,
En noches de café y chocolate
Humeante.
Cuéntame historias del mar:
Batallas terribles de viejos piratas,
Gestas heroicas de antiguas conquistas,
Flores que flotan para Yemaza,
Dias y noches de Ulises,
Sirenas de plumas, cantos y pechos.
Sorbo de mi taza
Escucho el eco de las olas,
Elevo anclas dispuesto a
Sortear la espuma del chocolate
Doy un trago y estoy de vuelta
En mi silla,
El escritorio,
Frente a la caracola.
Me reclino,
Doy vuelta,
Emito gritos sordos al espacio
Sereno de mi cuarto;
Me entrego a la ansiedad
Al estado impasible
No encuentro la calma,
La caracola ahí,
En frente mío
Dibujo mi silueta con
Su perfecta geometría.
Sextante de los sueños
Que traza mis rutas
En océanos de fantasía
Cartas de navegación
De algun viaje
A los linderos de mi cuarto
Donde todo es posible
Sabor chocolate y
Café amargo.
Mi cuerpo inerte
A la espera del día
Que la caracola cante de nuevo
Mil historias
Mil sueños.
Fotografía

Tu rostro,
Aventura interminable,
Facialografia aventurera
Que describe las cuencas
Y las dunas,
Tus labios.
Cruzo estepas megillosas,
Descubro lagos cristalinos
Con filamentos en su centro;
Subo la cúspide
Nasal de tus muecas,
Contemplo los surcos,
Tu oído
Diseño inigualable del tiempo.
Resbalo y deslizo
Cuelgo temeroso del lóbulo
Escapo triunfante al cuello
Y el aroma de tu nítida presencia
Me susurra estas,
Tus palabras.
Libros

Montañas las altas repisas
Descanso una noche a sus faldas,
Sinuosas veredas de letras
Conducen a cuevas
E historias.
Largo trecho el camino,
No es mi destino la cima
Sino el tiempo
De aquel que camina.
Cuentos inscritos en piedra,
Poemas en el viento,
Enunciados maltrechos,
Dolidos.
Versos que surcan espacios,
Pájaros de polvo
Se dispersan en palabras
Las atrapo en el aire revuelto
Con ellas
Se traza un puente
Entre la montaña y mi vida
Cruzan ideas y mis sombras
Profundas.
Así son estos libros,
Hablan y hablan
No conocen el silencio
Ellos se unen,
Se tejen,
Se narran,
Se inventan,
Se hacen muros empinados
Que incitan al placer
De escalarlos.
Libros las altas montañas
Contemplo paisajes
De antiguas leyendas
Y veo rodar en sus
Valles
Serenas sutiles
Sus prendas
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